EL
SHUTTLEBALL.
El
Shuttleball
Los
juegos de palas, generalmente, consisten en golpear una pelota o
volante contra una pared (frontón), o bien dirigiéndola hacia un
compañero (cooperación) o contrincante (oposición). Al shuttleball
se puede jugar individuales, dobles y en ambos casos mixtos.
De
igual forma, se puede jugar en forma recreativa, golpeando el volante
y tratando de que no caiga al suelo, sin reglas, ni delimitación de
campo, ni tantos. Si se prefiere jugar de manera más competitiva, se
pactarán o establecerán unas reglas de juego, así como un terreno
delimitado y con una red central o bien se podrán aplicar las reglas
del badminton (Ruiz, 1991). Podemos hacer este material un poco más
polivalente puesto que permite una amplia gama de posibilidades,
podemos jugar con la mano e incluso, puede utilizarse la raqueta para
golpear pelotas de tenis o en otros juegos gracias a su gran
consistencia.El Shuttleball, citando a Ruiz Alonso (1991) es un juego que podríamos llamar en castellano “lanzamiento de volante gigante” o “volante gigante”. Es una reciente modalidad de juego con raqueta y parece que aparece por primera vez en Inglaterra. Resuelve los problemas del Badminton al aire libre y del encordaje de raquetas.
Para jugar se utilizan dos raquetas anchas (4 cm) de plástico duro y rígido y un volante gigante.
El
volante:
Tiene la misma forma que un volante de badminton pero su peso (50 g.)
y tamaño son mayores, en total mide 17 cm. Podemos dividirlo en dos
zonas bien diferenciadas, la cabeza
con una circunferencia de 23 cm y es similar a una pelota de goma
espuma con vivos colores y las plumas, posee 16 plumas
de plástico de 12 cm que están unidas en una sola estructura que se
incrusta en la cabeza del volante.
La
raqueta:
De una sola pieza de plástico duro y rígida con un peso de 255 g.
Su empuñadura o mango mide 16 cm de largo y 3 cm de diámetro. La
superficie de golpeo es de 24 x 18 cm y 4 cm de grosor presentando
una estructura plástica hueca, siendo un cuadro de plástico y otro
hueco sucesivamente hasta conformar lo que sería el cordaje de una
raqueta convencional.
Su
práctica produce trasferencias positivas hacia juegos de raqueta en
especial el badminton, aumenta la coordinación dinámica general y
óculo manual, desarrolla el dominio corporal y de objetos, permite
una mejor estructuración y ajuste espacio temporal y aumenta y
mejora las capacidades físicas de los alumnos así como las
relaciones interpersonales.
Nombre: Elena
Apellidos: Araque Arcones.
Curso: 2º
ll
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